El próximo sábado 24 de enero a las 18:00 en la Sala de Conferencias de la Biblioteca de La Rioja, C/ La Merced, 1, Àngel Marrades, politólogo y editor adjunto en Descifrando la Guerra, impartirá una conferencia bajo el título: Presente y futuro de Palestina.
El martes 27 de enero a las 19:00 en el Salón de Actos de esta misma Biblioteca de La Rioja, los poetas riojanos ofrecerán un recital poético De Logroño a Palestina en un poema.
En ambos actos se recogerán firmas para solicitar al Gobierno de La Rioja la asistencia sanitaria por razones de Derechos Humanos para los menores en gaza que estén en situación de necesidad más urgente.
Conocer es fundamental para reflexionar y de eso se encargará Ángel Marrradés pero la sensibilidad, las emociones, el hermanamiento con el sufrimiento del pueblo palestino no lo es menos y, a veces, perdemos de vista su importancia y esa es la finalidad del recital que tendrá a Palestina como protagonista.
El genocidio sionista es un tema de candente actualidad. Palestina se encuentra en el centro de las transformaciones de Oriente Medio, comprender la cuestión palestina es comprender el mundo en el que vivimos.
Es verdad que el pasado de Palestina ha determinado su presente y determinará su futuro. Pero no lo es menos que ese pasado es el denominador común de cuantas conferencias y artículos tratan de ella. Es hora de hablar de su presente y de su futuro.
Es posible que haya quien piense que su presente es también sobradamente conocido. Pero sólo sabemos de él los resultados del genocidio sionista. Quedan demasiadas preguntas por resolver: ¿A qué se debe la pasividad de los países árabes? ¿Por qué a Europa le cuesta tanto posicionarse abiertamente contra la agresión israelí? ¿Por qué Alemania acaba apoyando una y otra vez a los totalitarismos criminales?…
En cuanto a su futuro, a nadie le cabe duda de que vendrá determinado por los movimientos geoestratégicos de las grandes potencias. Y ahí necesitamos unas coordenadas en las que poder movernos. Estamos en un punto en el que, sacado el vector ético de la ecuación del comportamiento de las personas y de los estados, el futuro de Palestina está demasiado ligado al nuestro como para obviarlo.
A veces conviene recordar a Bertolt Brecht: Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista. Después vinieron por los socialistas y los sindicalistas, y yo no hablé porque no era lo uno ni lo otro. Después vinieron por los judíos, y yo no hablé porque no era judío. Después vinieron por mí y, para ese momento, ya no quedaba nadie que pudiera hablar por mí.
A veces el pasado se parece demasiado al presente y conviene recordarlo. El 7 de marzo de 1936 Hitler ocupó Renania sin que hubiera respuesta alguna más allá de las palabras. En 1937 le tocó a Gdansk. El 12 de marzo de 1938 se anexionó Austria. Ese mismo año pareció llegarle el turno a Checoslovaquia y, el 30 de septiembre de 1938, Chamberlain, Daladier, Hitler y Mussolini firmaron los Acuerdos de Múnich por los que se entregaban los Sudetes a Alemania. Los Sudetes pertenecían a Checoslovaquia pero… ningún representante checo fue invitado a la reunión. La condescendencia con el macarra fue completa y creyeron que se conformaría con el caramelito pero, un año después, Adolf Hitler anunció públicamente que pensaba invadir Polonia. El 1 de septiembre de 1939 lo hizo. El nuevo narcisista necrófilo ha empezado con Venezuela, pretende un acuerdo de paz en Lituania sin contar con los lituanos, amenaza a Irán, Cuba y Canadá, anuncia públicamente que va a invadir Groenlandia… Resulta complicado rehuir los paralelismos cuando, además, ha declarado que no se somete al Derecho Internacional que, al fin y a la postre, es la salvaguarda más poderosa que tenemos para evitar una tercera guerra a escala mundial.

