Denunciamos la nefasta imprevisión de Salud en la organización del rastreo epidemiológico en La Rioja

Denunciamos la nefasta imprevisión de Salud en la organización del rastreo epidemiológico en La Rioja

Desde CCOO denunciamos la nefasta imprevisión de Salud en la organización del rastreo epidemiológico en La Rioja. La imprevisión de la Consejería de Salud del Gobierno de La Rioja, su descontrol interno, su desconocimiento de la gestión sanitaria real, así como la falta de la más elemental planificación para afrontar la actual crisis, quedan reflejadas, de nuevo, en este lamentable episodio que ahora denunciamos.

Ninguna confianza transmite el gobernante que ni siquiera es capaz de organizar el reclutamiento de rastreadores epidemiológicos -que, por otra parte, ya llega tarde-, pues ya no estamos en marzo o abril pasados, cuando la sorpresa de la situación les sirvió como omniexcusa para ocultar sus enormes carencias gestoras, sino en una segunda oleada, anunciada con certeza, frente a la cual no se han provisto medidas preventivas tras meses de negligente pasividad.

Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la evidencia científica a partir de las más exitosas experiencias acreditadas (sudeste asiático -Hong Kong, Vietnam, Taiwan- y Nueva Zelanda, concluyen que cualquier estrategia eficaz de control de la pandemia por COVID-19 debe asentarse sobre dos pilares fundamentales:

1.- La IDENTIFICACIÓN INMEDIATA DE LOS CONTAGIOS, mediante test con resultados conocibles lo más rápidamente posible (PCR, de antígenos rápidos luego confirmables).

2.- El RASTREO EPIDEMIOLÓGICO DE LOS CONTACTOS ESTRECHOS DE CADA UNO DE ESOS CASOS CONFIRMADOS mediante las indicadas pruebas diagnósticas, rastreo que combina la labor tanto de equipos humanos bien formados como el recurso a aplicaciones tecnológicas de probada eficacia y que en algunos de los países señalados alcanza el 80% del total de contactos.

No hay secretos: sólo un trabajo epidemiológico planificado, riguroso y eficaz, sobre esas bases, hace posible el potencial control de la transmisión pandémica.

Lamentablemente, en nuestro país no siempre se ha dispuesto de los medios diagnósticos precisos, y aún cuando ya se hallan accesibles, como es el caso actualmente, nuestra capacidad de rastreo epidemiológico posterior deja mucho que desear (el propio Ministerio de Sanidad reconoce que la media nacional del número de contactos identificados por positivo confirmado sólo es de tres).

El Gobierno de La Rioja, que acaba de adoptar medidas tan severas como el cierre de la hostelería y el perimetral en algunas localidades y en el conjunto de la comunidad, es el mismo que el pasado mes de septiembre aún manifestaba que todo iba bien pese a que la transmisión de la enfermedad ya era comunitaria en La Rioja Baja desde mediados de agosto, como probaban con toda claridad los datos objetivos de transmisión y de presión hospitalaria a los que el Gobierno hizo entonces caso omiso.

Es el mismo gobierno que ha hecho, durante estos meses, alarde de los más variopintos e imaginarios “méritos”, desmentidos todos ellos por los hechos posteriormente. Entre tales “méritos” destaca el de presumir de un elevado número de rastreadores epidemiológicos por habitante, aunque tales rastreadores no siempre existieran en el mundo real (es el caso de los 25 que “vendieron” para Alfaro a finales de agosto cuando en realidad computaban como tales rastreadores a las enfermeras y auxiliares desplazados desde el Hospital de Calahorra simplemente para tomar las muestras para las pruebas PCR, en ningún caso una auténtica labor de rastreo epidemiológico).

La denuncia que hacemos hoy pública continúa por esa misma triste senda. La semana pasada, la Dirección de Gestión de Personal del Servicio Riojano de Salud pidió que se contratasen como rastreadores epidemiológicos COVID-19 a las personas inscritas en la Lista de Empleo Temporal de la categoría profesional de Técnico Especialista Ocupacional. En dicha bolsa de trabajo constan un total de 15 personas, tal y como puede comprobarse a fecha de hoy en la web oficial del propio SERIS.

Efectivamente, el viernes día 23 de octubre desde el SERIS se contactó telefónicamente con los demandantes de empleo en dicha categoría profesional, a quienes se les transmitió la oferta de empleo y se les requirió que aportasen su documentación el lunes 26 al objeto de formalizar inmediatamente su nombramiento (tal es el nombre del “contrato de trabajo” en una Administración Pública) para iniciar la prestación de servicios al día siguiente, martes 27 de octubre.

Tal y como han denunciado ante CCOO esas personas demandantes de empleo, y esta organización ha contrastado fehacientemente, el mismo lunes 26, pocas horas después de haber aportado la documentación que les fue requerida y mientras esperaban a la firma de sus contratos correspondientes para iniciar sus tareas al día siguiente, desde el SERIS se les comunicó que se había producido un “error” y que no era posible su contratación como “rastreadores” pues el currículo formativo de esa titulación de Formación Profesional no incluía los contenidos sanitarios precisos para el desempeño inmediato de las funciones de rastreo epidemiológico.

Por una parte, debe señalarse el perjuicio causado a esas personas por la incompetencia de la Administración, alguna de las cuales ya había comunicado a su empresa anterior su baja en la misma, o tramitado su excedencia voluntaria para incorporarse al día siguiente a su nueva ocupación en el SERIS, viéndose abocadas ahora a perder su posibilidad de retorno y su empleo mismo.

Por otra, y esto es aún más grave, este proceder de Salud, a salto de mata, irreflexivo y chapucero, demuestra, una vez más, que la gestión del sistema público de salud de La Rioja ha sido dejada en manos de personas cuya incapacidad es manifiesta y que desconocen tanto la realidad del Sistema Nacional de Salud como las exigencias de las tareas cuya dirección política les ha sido encomendada, evidentemente por afinidades electivas que nada tienen que ver con su inexistente capacitación técnica.

No es de extrañar que las cifras de contagio en nuestra región sean las que son (como lo han sido siempre, también durante la primavera pasada). Pueden haber contribuido a ello conductas individuales mejorables, bien cierto es, pero es incuestionable -ello es una evidencia objetiva- que la incompetencia de la Consejería de Salud, ahora y antes, por torpe acción y por negligente omisión, ha sido y es causa primera y decisiva del empeoramiento de la situación epidemiológica y sanitaria en nuestra región.

Deja un comentario

Tu dirección de email no será publicada. Required fields are marked *

Síguenos en Facebook

Próximos Eventos

No hay próximos eventos actualmente.

octubre 2020
L M X J V S D
« Sep   Nov »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031  

Imágenes de las noticias

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR